Introducción

Tras tímidos intentos con un Casiotone MT-205 a la edad de 10 años (como casi todos lo que empezamos en la música electrónica, que deberíamos levantar una estatua en agradecimiento a Casio), la cosa se fue haciendo más seria hasta que, en 1992 puse mis manos en un sintetizador de verdad o al menos, así me lo vendieron dándome cuenta a los pocos días que había invertido todos mis ahorros en una máquina que ya se me había quedado pequeña nada más estrenarla (todavía te recuerdo pequeño Roland JW-50). No obstante, lleno de ganas e ilusión e influenciado por toda aquella música que había estado escuchando durante mi adolescencia, comencé a aporrear teclas y teclas y a meterme en el mundo de la síntesis, sacando lo mejor de mi mismo a pesar de los pocos medios técnicos que teníamos por aquel entonces.

Poco a poco el gusanillo de las máquinas y de la música fue empapando mis huesos y la lista de hardware empezó a ir creciendo. El primero en unirse al club fue un Korg Wavestation A/D, un magnifico sintetizador pero de complicada programación. Posteriormente un Roland XP-50 y alguna que otra maquinita analógica para ir buceando en los circuitos cálidos de estos sintetizadores de los 80, así se fueron sumando un Korg MS-10, Korg Polysix, Roland Juno 60 y Alpha Juno 1... pasando luego a la era digital: Novation A Station, Novation Nova, Yamaha DX100 y SY-77, Kurweil K-2000 VX, Nord Lead 3... Tras esta fiebre de explorar y de conocer tantos instrumentos como fuera posible, llegó una etapa minimalista en la que decidí concentrar mi atención en pocos sintes para de esta forma optimizar y sacar el mayor partido a cada uno de los elementos del estudio. Por ello, en la actualidad los componentes del estudio se han reducido únicamente a todo aquello que utilizaré con una cierta frecuencia, a excepción de la magnífica y extensa colección de cajas de ritmo y módulos de percusión que tanto esfuerzo y dedicación me ha costado conseguir y de la que me siento tan orgulloso. Si deseas ver el listado de los instrumentos y componentes del estudio, consulta la sección Estudio.


Influencias

Intentar hacer una lista que incluya a todas las personas que me han influenciado musicalmente durante todos estos años es una tarea bien complicada, si me permitís hasta imposible diría yo. Por un lado, los gustos musicales van cambiando y se descubren nuevos horizontes. Por otro, uno mismo evoluciona y se pasan por diferentes etapas durante la vida. A todo esto se le suma el hecho de que la música depende de muchos factores, el estado anímico, las situación personales, tendencias, etc... Así pues, teniendo todo esto en cuenta y en un tímido intento, he seleccionado algunas de las formaciones musicales que sin duda he disfrutado y continúo disfrutando. Muchos pensaréis que no hay un nexo de unión coherente en algunos casos, pero... ¿quién puede ponerle barreras a la música? Yo al menos, no me atrevo ni me atrevería nunca.

Por mencionar a alguno de ellos: Pet Shop Boys, Electronic, New Order, Erasure, The Future Sound of London, Aphex Twin, William Orbit, Orbital, Fangoria, Aviador Dro, Queen, The Chemical Brothers, Enigma, J. M. Jarre, Kraftwerk, The Shamen, The Smiths, Fatboyslim, Golpes Bajos, Nacho Sotomayor, The Crystal Method, Beloved...

El Origen del Nombre Landru

Seguramente se te habrá pasado alguna vez por la cabeza qué o quién se esconde detrás del término Landru o de dónde procede este nombre. Pues bien, cuando en un principio allá por los finales de los 90, pensé en dar forma y poner nombre a este proyecto musical, me sentí realmente inspirado en una entidad o inteligencia artificial denominada Landru, protagonista de uno de los episodios de mi serie favorita, Star Trek, titulado “El Regreso de los Archones”. En este episodio, Landru representa una inteligencia artificial capaz de controlar la voluntad de los habitantes de su planeta a través de un procedimiento denominado “Absorción”. Así, una vez absorbido un individuo, su voluntad e individualidad quedaban subordinadas de forma telepática a los deseos de Landru. Esta entidad fue construida en el año 4000 AC por el filósofo e ingeniero y líder del planeta Beta III, Landru, cuando las guerras pusieron en peligro la vida en su mundo. Con este hecho, Landru intentó preservar su planeta, proporcionando un periodo libre de guerras, crimen y enfermedad bajo el contexto de una “unidad divina” proporcionada y llevada a cabo por una sofisticada máquina que llevaba su mismo nombre.

No obstante, tras haber elegido este nombre y gracias a la aportación cultural de Carlos García Forero, llegué al conocimiento de que también bajo este sobrenombre se esconde la figura de un oscuro y temible asesino en serie francés de principios del siglo XX, cuya descripción que podéis leer en la zona inferior y que procede del Museo de Cera de Madrid, describe fielmente la sórdida naturaleza humana del susodicho.

Para aquellos que disfrutéis de los a veces irreparables engranajes de la psique humana que pueden dar lugar a tan oscura personalidad, en el siguiente enlace podréis leer más información sobre
Henri Désiré Landru, procedente de Wikipedia.